Los soldados estadounidenses (y los de otros países) han utilizado durante muchos años miras dotadas de láseres para mejorar la exactitud de sus disparos. DARPA ha dado una vuelta de tuerca más al sistema, desarrollando balas que son guiadas por el haz del láser.
El punto débil de las miras láser
Las miras láser tradicionales funcionan enviando un haz de luz coherente en la misma dirección a la que apunta el arma, iluminando con un punto (generalmente rojo) el lugar donde debería impactar la bala. El gran problema de este esquema es que, por más que el tirador presione el gatillo en el momento exacto en que el punto está ubicado en el lugar a impactar, no hay seguridad de que la bala se dirija allí. El viento, por ejemplo, puede hacer que, una vez que la bala abandona el cañón del arma, se desvíe y termine haciendo blanco en otro lugar.
El reto de guiar una bala
Para solucionar el problema, la DARPA (Defense Advanced Research Projects Agency o Agencia de Investigación de Proyectos Avanzados de Defensa) norteamericana ha invertido 7,5 millones de dólares en el desarrollo de una “bala dirigida por laser.”
Esta idea, por supuesto, no es nueva: todos hemos visto videos de misiles guiados por láser, a menudo tomados con cámaras a bordo del mismo ingenio. La gran diferencia entre el sistema de guiado de un misil y el de una bala está en el tamaño del proyectil. Si bien un misil tiene suficiente espacio para incluir ordenadores de control y planos móviles (además de la planta propulsora) necesarios para corregir el rumbo y compensar los desvíos que lo alejen del blanco apuntado, una bala es demasiado pequeña para incluir todo eso en su interior.
El desafío encarado por DARPA está en lograr incluir dentro de una bala de unos pocos gramos de peso los sistemas de guiado necesarios para que el proyectil no se aparte de su trayectoria. Según puede verse en los documentos divulgados, los investigadores están abocados al desarrollo de “nuevas tecnologías de dirección, tales como empujadores compactos basados en MEMS” y “una tecnología que permita mover un proyectil en vuelo.”
La tecnología MEMS
MEMS (Micro-Electro-Mechanical Systems) es la integración de elementos mecánicos, sensores, actuadores y electrónicos sobre un sustrato de silicio. Generalmente, los elementos mecánicos incluidos en un MEMS se manufacturan mediante nanotecnología, lo que explica el porqué de la elección: únicamente la nanotecnología puede lograr proporcionar a una bala un sistema de guiado.
La electrónica incluida en la bala debe ser económica (no es reutilizable), liviana (para no modificar las características del proyectil) y resistente a las altas aceleraciones, para que no falle en el momento de la altísima aceleración inicial.
Antecedentes y escepticismo
Ya en 1998, un inventor de Carolina del Norte patentó el diseño de una bala dirigida por láser, y el fabricante de municiones Alliant Techsystems obtuvo una patente, en 2006, para fabricar balas dirigidas por radar. Así que la idea de DARPA no es tan extraña.
Irónicamente, desde el gobierno se sostiene que “una bala más efectiva salva vidas. Las muertes del “fuego amigo” y los “daños colaterales” son menores.” Hay que leer para creer.
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