Científicos españoles han diseñado una nueva estrategia para evitar que el cáncer de pulmón se extienda hasta los huesos y termine con la vida de miles de pacientes que ven resignados cómo la medicina no puede hacer nada para salvarles. Eso podría cambiar con esta nueva vía abierta por un grupo navarro que ha presentado una investigación en la que demuestran que es posible bloquear la metástasis. Nuevo rayo de esperanza para acabar con una de las enfermedades más temibles de la historia.

Consiguen bloquear metástasis ósea
Consiguen bloquear metástasis ósea

El hallazgo del CIMA de la Universidad de Navarra

La sola mención de esa palabra maldita genera miedo e inquietud manifiesta. El cáncer acaba con la vida de decenas de millones de personas en todo el mundo, de una manera inexorable y realmente terrorífica. La cuenta atrás en la que se convierte la existencia de los pacientes, atacados por insoportables dolores y condiciones de vida miserables, hace que se inviertan enormes recursos para tratar de curar esta maldición con nombre de horóscopo. Hasta ahora no se ha encontrado el remedio definitivo, pero se han realizado muchos avances que alargan la esperanza de vida y prometen un futuro halagüeño. En este camino se encuentran los científicos del Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA) de la Universidad de Navarra. Han demostrado la eficacia de una nueva estrategia para el tratamiento de la metástasis de pulmón a hueso en modelos animales. El trabajo, publicado en Cancer Research, demuestra que este procedimiento bloquea más eficazmente las metástasis óseas que los tratamientos actuales.

Qué hace el tumor en el hueso

En el cáncer de pulmón, uno de los más intratables, las células malignas tienden a salir del órgano y se instalan en los huesos, alterando de modo perverso a las células óseas y obligándolas a convertirse en patógenas. Estas células degeneradas inician una actividad letal contra el propio sistema que se basa en dos puntos: activar las células óseas para que destruyan el hueso y, a su vez, hacer que segreguen sustancias que facilitan una pérdida masiva de peso. "Como resultado se producen dolores óseos, destrucción frecuente de vértebras lumbares y un estado general de delgadez extrema, denominado caquexia, asociado con el avance irreversible del cáncer" ha explicado Fernando Lecanda, investigador principal del Laboratorio de Adhesión y Metástasis del CIMA y director del trabajo.

Dos fármacos complementarios

La nueva estrategia que han desarrollado los científicos navarros consiste en utilizar dos fármacos diferentes que atacan en frentes distintos pero complementarios las actuaciones de la célula maligna. Por un lado, usan el ácido zoledrónico, utilizado actualmente en el tratamiento de las metástasis óseas y que evita la destrucción del hueso y por otro, suministran el sunitinib, un fármaco que protege a las células normales del "acoso" de las tumorales. "En ese entorno hostil para el tumor, hemos demostrado que el tumor es incapaz de anidar y desarrollarse para destruir el hueso", ha revelado Alfonso Calvo, investigador principal del Laboratorio de Nuevas Dianas Terapéuticas del CIMA y co-director del trabajo.

Resultados en ratones y próximos pasos

En los experimentos con ratones, la administración de estos dos medicamentos logró inhibir la metástasis de manera significativa, doblando el tiempo de supervivencia y, además, evitó la degradación de materia ósea ayudando a que se mantuvieran de forma saludable, a diferencia de los animales no tratados que murieron en un estado lamentable, típico de este tipo de cáncer. De todos modos, los expertos se han mostrado cautos porque aún tienen que trasladar estos resultados a pruebas con humanos, pero tienen la esperanza de que esto anime a la comunidad científica a seguir por el camino trazado hasta encontrar una cura definitiva.

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