Percepción y privilegios
Según un estudio de la Universidad de New York, la gente ve lo que cree y no viceversa. Un grupo de psicólogos de la Universidad de New York asegura que, en lo que se refiere a injusticias sociales, la gente ve lo que cree (y no al revés). Esto es especialmente notable en los ricos y millonarios. Es un truco de alteración de la percepción, asegura Cheryl Wakslak, que mantiene a raya el ultraje moral e impide cambios sociales al inhibir a la gente de tomar acción, permitiendo que las injusticias sociales se perpetúen. Claro, este truquillo mental ayuda a los más afortunados a mantener la consciencia limpia y legitimizar sus privilegios.
Cómo se midió la reacción emocional
¿Cómo se llegó a esta conclusión? Wakslak y sus colegas encuestaron a 100 estudiantes. Primero debían leer afirmaciones breves sobre desigualdad e injusticia, para luego reportar el estrés emocional que sentían. Los participantes que se oponían a tomar medidas por la igualdad sentían menos estrés emocional.
El peso de los relatos
En otro experimento, el equipo de psicólogos dividió en dos grupos a los individuos con mayores ingresos y mejor estatus social. Uno de los grupos leyó historias poco realistas de pobres llegando a ricos. El otro grupo leyó ensayos de pobres víctimas, que resaltaban lo poco justo del sistema judicial. Posteriormente, se les hicieron preguntas sobre injusticias sociales. Los que leyeron las historias poco realistas de pobres a ricos presentaban menor “ultraje moral” y mejor humor, al contrario de los participantes expuestos a las narraciones de víctimas inocentes.
El estudio también encontró un enlace entre el nivel de ultraje moral (un sentimiento externo) y las ganas de ayudar en programas sociales. Cuando el ultraje se asentaba, los sujetos eran menos dados a apoyar iniciativas para la igualdad social.
La conclusión de los investigadores
“Nosotros asumimos que a la gente le importa la justicia, al menos en cierto grado, y se molesta de cualquier cosa injusta.”, dijeron los científicos en su reporte. “Sin embargo, para mantener sus percepciones de un mundo justo, la gente no necesariamente se esfuerza en realizar los cambios necesarios para mejorar la imparcialidad y igualdad del sistema.”
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