Si eres realmente bueno jugando en red, intenta no dejarte seducir por la primera desconocida que te llame ofreciéndote una cita. Si no tienes cuidado, puede pasarte algo similar a lo que le ocurrió a este jugador “top” de GunBound, un juego RPG multiplayer online basado en turnos.
Un secuestro para robar una cuenta de GunBound
Una banda integrada por cuatro gánsteres armados secuestró a uno de los mejores jugadores de un juego RPG, después de que la novia de uno de los criminales lo engañó, invitándolo a una cita que en realidad era una emboscada.
Este juego bélico asigna más puntos y capacidades al jugador basándose en sus habilidades en el campo de batalla. Además, a medida que progresas en el juego puedes comprar más cantidad y variedad de armas, armaduras y todo tipo de mejoras para tu avatar. Como el juego es absolutamente popular, los cuatro gánsteres supusieron que podrían conseguir algo de efectivo rápido si secuestraban a un buen jugador para robar su usuario.
La cita falsa en Orkut
La cita se concretó utilizando Orkut, la red social de Google. En lugar de los besos de Tamires, la sexy novia de uno de los secuestradores, el jugador recibió a cuatro tipos feos y armados que le pusieron una pistola en la cabeza y le sugirieron que revelara su usuario y contraseña para evitar que le hicieran un par de agujeros en ella. Por esa información pensaban obtener unos u$s 8000.
Cinco horas con una pistola en la cabeza
Si te parece que la historia es algo extraña, espera a ver cómo sigue: el jugador resistió cinco horas con la pistola apoyada en su cráneo, negándose a dar lo que los gánsteres le solicitaban. Después de ese tiempo, desalentados, los malhechores lo dejaron ir.
Evidentemente, o se trata de un valiente o alguien muy estúpido. Lo que sí es cierto es que si soportó una pistola real durante cinco horas en su cabeza, con cuatro tipos amenazando con matarle, jugando debe ser una fiera.
Los asaltantes detenidos
La policía brasileña consiguió atrapar a los cuatro asaltantes, que tenían entre 19 y 27 años de edad. Evidentemente, los chicos malos no eran tan astutos como su contrincante.
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