Una caverna de cristal, con una apariencia que recuerda a la Fortaleza de Superman, se encuentra en las profundidades de un aislado sistema montañoso de México. Los cristales tienen hasta doce metros de largo, un tamaño nunca visto antes.

La Fortaleza de Superman, pero en México
La Fortaleza de Superman, pero en México

El descubrimiento

Los cristales semitransparentes tienen el tamaño del tronco de un árbol adulto. Descansan echados unos encima de otros, desde tiempos inmemoriales. Los hermanos Eloy y Javier Delgado encontraron en abril del 2000 los que, hasta el momento, son los cristales aislados más grandes del mundo.

Los Delgado estaban trabajando en un nuevo y profundo túnel de exploración en una mina de plata, plomo y zinc, en México. De pronto repararon en una pequeña abertura, unos 300 metros más abajo. Eloy logró introducirse por ella y se encontró con una caverna de 8 metros de altura llena de cristales inmensos. Un mes y medio después, a otro equipo de mineros les sucedió lo mismo y descubrieron otra caverna adyacente, incluso más grande que la primera.

La formación de los cristales

Los geólogos suponen que un compartimiento de magma (roca fundida), que se encontraba a tres o cuatro kilómetros por debajo de la montaña, forzó líquidos ricos en minerales hacia arriba a través de una grieta en las rocas de piedra caliza cercanas a la superficie. Durante mucho tiempo, más de 30 millones de años, este líquido caliente fue depositando los sulfuros ricos en plata, plomo y zinc en la roca caliza.

Estos metales fueron los que atrajeron en primer lugar a los prospectores mineros. Pero además de depositar los metales, los líquidos disolvieron el yeso, y las soluciones calientes, ricas en minerales, dieron a luz a estos cristales gigantes de selenita.

Además de columnas de más de un metro de diámetro y hasta 15 metros en longitud, la caverna contiene filas superpuestas de formaciones cristalinas con forma de diente de tiburón, que alcanzan hasta un metro de alto, diseminadas por toda la cueva.

El acceso a la cueva

Hasta abril de 2000 se había restringido la exploración de la grieta, ya que se temía que una filtración pudiese inundar el resto de la mina. Solamente después de que estuvieron seguros de que el nivel del agua había descendido lo suficiente autorizaron la construcción del túnel que permite acceder a tan asombroso lugar.

La cueva está abierta bajo visita restringida para el público, sólo para científicos, geólogos, mineralogistas o cualquier persona que tenga interés en la admiración de los maravillosos cristales sin dañarlos.

Más información