Evidentemente, en un lugar prácticamente sin luz como es el mundo marino, un GPS es una herramienta sumamente útil. Siendo decididamente criaturas terrestres, nuestras experiencias subacuáticas son más bien escasas, y nuestra habilidad para orientarnos debajo de la superficie del agua es decididamente nula.

La Marina de EE.UU. patenta GPS submarino
La Marina de EE.UU. patenta GPS submarino

Los que se encargan de conducir un submarino de un lugar a otro se enfrentan a diario con ese problema, así que la Marina ha desarrollado un método relativamente simple de posicionamiento geofísico capaz de funcionar aun cuando los datos de los satélites GPS no son accesibles.

Cómo funciona

El método, en pocas palabras, consiste en colocar transmisores-receptores GPS en lugares cuya situación es bien conocida, anclados al suelo marino. Estos se encargan de emitir constantemente su posición. Comparando el ángulo y la distancia de las señales acústicas de banda ancha que estos transmisores envían, un submarino (con un ordenador o un genio matemático a bordo) puede determinar en qué parte del mundo se encuentra.

En definitiva, se reemplazan los satélites en órbita por emisores bajo el agua. Bonito y sencillo. Más información