Si alguna vez desarmaste un teclado de ordenador, habrás descubierto que dentro tenía poca cosa: una membrana flexible y una pequeña placa de circuito impreso encargada de procesar las pulsaciones de cada tecla. Así que… ¿Por qué no hacer todo el teclado flexible? Eso debe ser lo que se preguntaron hace algún tiempo los fabricantes, y pusieron manos a la obra para que hoy tengamos varios modelos de teclados que pueden enrollarse y seguir funcionando.

¿Por qué un teclado flexible?

En realidad, no hay un motivo en especial por el que un teclado deba ser algo rígido. De hecho, estos teclados, apoyados sobre una mesa o escritorio, funcionan sin ningún problema, y las tareas de limpieza son mucho más sencillas que con un teclado convencional: no hay nada para desarmar, y pueden meterse bajo la canilla sin problemas.

Por otro lado, algunos usuarios encuentran algo extraño el tacto de las teclas de goma, que indudablemente se comportan de forma diferente a las tradicionales teclas plásticas.

Ventajas y usos

Al igual que ocurre con los teclados rígidos, es posible comprar un teclado flexible que se conecte con el ordenador de manera inalámbrica, por un puerto USB o PS2.

La principal ventaja de este tipo de teclados es su gran resistencia a la humedad y el polvo. Algunos los utilizan en los ordenadores que usan los niños, ya que sus bordes redondeados y su falta de rigidez los hace menos peligrosos.

La moda de los teclados flexibles
No hay un motivo en especial por el que un teclado deba ser rígido.
La moda de los teclados flexibles
Los hay USB, wireless y PS-2.

De todos modos, no deja de ser irónico que 25 años más tarde, un tipo de teclado que se parece al de una Sinclair Spectrum vuelva a estar de moda.

La moda de los teclados flexibles
La moda de los teclados flexibles

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