Algunas de las características físicas de las ardillas, como su baja frecuencia cardíaca durante la hibernación y su facilidad para despertar, han puesto a estos animales en la mira de los investigadores militares.

¿Las ardillas serán los súper-soldados del futuro?
¿Las ardillas serán los súper-soldados del futuro?

Craig Heller, fisiólogo de la Universidad de Stanford, lleva décadas fascinado por estos mamíferos. Ha pasado varios meses cada año observándolas en las montañas. Incluso a los 60 años, sigue recogiendo ardillas para sus estudios sobre la hibernación. Uno de sus objetivos es aprender cómo las ardillas y otros animales semejantes pueden regular la temperatura basal de su cuerpo.

Durante los meses del invierno, el ritmo cardíaco de las ardillas pasa de 300 a solo 2 pulsaciones por minuto. Su consumo de oxígeno cae al 50% de lo normal y su temperatura corporal baja casi hasta cero grados. Y aun así, estas criaturas pueden emerger de ese estado en un instante.

Algunas de las pruebas financiadas por DARPA en la Universidad de Wisconsin consisten en drenar el 60% de la sangre de las ardillas que están hibernando, sin que mueran. Normalmente, esas heridas bastan para matar a un roedor en 30 minutos o menos.

Los genios del Departamento de Defensa intentan reproducir algunas de estas características en los humanos para lograr súper-soldados que puedan soportar temperaturas extremas, “hibernar” sin consumir prácticamente ningún recurso entre misiones, soportar terribles heridas sin detenerse y vaya a saber qué otras cosas.

Si te suena a “película de acción de clase B”, estás bien encaminado.

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