Desde hace 5 años, Peugeot organiza periódicamente un concurso anual con una temática particular. El tema de este año es: “Coches para las grandes megalópolis del futuro”. Ya se han elegido las 29 mejores propuestas, que compiten por la final. Aquí están los conceptos que nos parecieron más interesantes o innovadores.
Se trata de un tema que preocupa a las grandes marcas de automóviles. La crisis del petróleo nos lleva a probar distintas fuentes de energía y los usuarios somos cada vez más exigentes con nuestros coches. Adelantándose al futuro, Peugeot dedicó su Design Contest 2008 a los coches de las megalópolis del futuro. Aunque muchos de los conceptos son bastante irreales, algunos concursantes presentaron ideas realmente interesantes. A continuación, los 8 conceptos que más nos gustaron. Si quieres verlos todos, pásate por el sitio oficial.
El Peugeot 888
Es el concepto de un coche que se adaptaría a los distintos tipos de calles de una ciudad. En las calles pequeñas y estrechas se levantaría para ofrecer mejor visibilidad y maniobrabilidad; en las autopistas se volvería bajo y aerodinámico, como un coche de carreras. Además, llevaría los motores eléctricos montados en las ruedas y guardaría la energía obtenida en una batería dentro del baúl. Para cargarlo no solo se podrían usar tomas de corriente, sino que también llevaría paneles solares, que podrían usarse para cargarlo estacionado o para tener mayor autonomía en un día soleado.
El Peugeot Stylight
Es un coche híbrido con carrocería aerodinámica y un diseño extraño, pero atractivo, debido al motor colocado en la parte trasera. Eso cambia la distribución habitual del peso y le da una forma muy particular, aunque lo vuelve más difícil de manejar. Su trasero pequeño podría hacerlo poco visible, así que el diseñador le agregó un LED que se ilumina más cuanto más se pisa el freno.
El Peugeot Module
El Module se parece a un Smart; no es particularmente bonito, pero resulta pequeño y cómodo para moverse por la ciudad. Lo interesante de este concepto es que ofrece una posibilidad innovadora: agregarle “módulos” extra si necesitamos más espacio. Así, el coche podría ajustarse a nuestras necesidades en casos especiales, como los viajes largos.
El Peugeot Rugir
Otro coche pequeño, ecológico y preparado para moverse con agilidad por la ciudad. Usa una esfera como rueda trasera, lo que le permite una maniobrabilidad muy alta a baja velocidad, pero como conserva ruedas comunes delante no cambia la forma de conducir. Además, su diseño, basado en el león, símbolo de Peugeot, es uno de los más bonitos.
El Peugeot Globe
A pesar de su aspecto extraño, este concepto tendría un as bajo la manga, además de funcionar a batería. Lo más interesante es que la esfera o “globo” (de ahí el nombre) que forma la cabina podría rotar 180°. Así, para dar la vuelta no haría falta girar todo el coche, sino solo la cabina. No sabemos cuánta utilidad práctica pueda tener esta capacidad, pero sin duda es creativa.
El Peugeot Rayo
Es el más parecido a los coches futuristas de alta gama que se están haciendo actualmente, así que resulta uno de los más realistas. Su exterior es muy atractivo, con líneas curvas y orgánicas, y aparentemente sería muy liviano gracias a sus materiales: aluminio, fibra de carbono y poliuretano. Por último, estaría equipado con todos los gadgets de última generación.
El Peugeot MoVille
Con forma de gota, este vehículo se movería sobre tres ruedas esféricas, una solución que aparece en varios conceptos de coches futuristas, dentro y fuera del concurso. Es uno de los menos realistas de la lista: propone una inteligencia artificial a la que hay que hablarle para interactuar con el auto, función de piloto automático y la posibilidad de manejarlo de forma inalámbrica con el móvil. Sin duda está fuera de las posibilidades actuales, pero resulta interesante para un futuro lejano.
El Peugeot Magnet
El legendario coche volador no podía faltar. Usaría ruedas cilíndricas con imanes para elevarse en el aire y un motor electromagnético para controlarlas. Además, contaría con nanotecnología que se encargaría de mantenerlo y le daría incluso otras posibilidades, como la de cambiar de color. Por último, tendría una cabina con vista de 360°.
Conclusión
En definitiva, podemos ver que la visión general del coche del futuro es un aparato ecológico, pequeño y pensado para pocos ocupantes. En los casos más extremos, incluso levita o usa esferas en lugar de ruedas. La verdad es que el futuro nos depara cosas interesantes, o eso parece.