Lusitania vuelve a batir un récord
El equipo español Hemcuve se hizo con el superordenador Lusitania hace un poco más de un año y ya fue capaz de romper un récord por tercera vez. Se trata de una simulación electromagnética del funcionamiento de un coche, para la que fue necesario resolver 620 millones de incógnitas. Esto ayudará a solucionar problemas mecánicos que producen accidentes diarios, pero el mismo sistema podría aplicarse a otros tipos de incógnitas.
A principios de año te informábamos sobre Lusitania, un superordenador español nacido de un acuerdo entre Hewlett-Packard y la Junta de Extremadura con una inversión cercana a los 8 millones de euros. Y no era para menos, ya que ahora ese mismo ordenador rompió un récord en una simulación electromagnética que el mismo grupo ya había obtenido anteriormente. Antes habían usado el superordenador Finis Terrae, que pudo solucionar 500 millones de incógnitas.
Para romper aquel viejo récord, el equipo español hizo uso de Lusitania, capaz de resolver el problema electromagnético al solucionar 620 millones de incógnitas para simular el comportamiento de un automóvil, actividad que le tomó cerca de 20 horas. Ahora, estos resultados serán utilizados para diseñar nuevos sistemas de seguridad para los coches, de manera que eviten choques y otro tipo de accidentes.
Potencia de sobra para cualquier tarea
Este superordenador tiene 256 núcleos de procesamiento y 1.6 terabytes de memoria RAM. Digamos que podrías jugar al Crysis y sobraría memoria para descomprimir simultáneamente todos los archivos que desees. El equipo responsable está compuesto por científicos de la Universidad de Extremadura y de la Universidad de Vigo, y fue capaz de modelar el comportamiento electromagnético de un automóvil a frecuencias de 79GHz.
El equipo detrás del récord
El equipo español detrás del proyecto tiene experiencia en este tema, ya que tiene tres récords a su nombre. Además del actual y del anterior, el año pasado lograron resolver 150 millones de incógnitas, algo que hasta el momento no se había podido lograr. Y por suerte, han usado ese conocimiento para el bien común, ayudando a encontrar la solución a problemas mecánicos como los que pueden sufrir los automóviles. Queda por ver qué otros problemas logran resolver con Lusitania.
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