Los investigadores han creado un robot capaz de subir por paredes lisas e incluso andar cabeza abajo por un techo. ¿Se viene el Hombre Araña robótico? Puede ser.
El robot, que utiliza un pegamento seco basado en elastómeros (una clase de polímero) para adherirse a las superficies, es capaz de avanzar a una velocidad de 6 centímetros por segundo.
Un robot inspirado en los geckos
Tal como dice Metin Sitti, profesor auxiliar de ingeniería industrial que dirigió la investigación en el Instituto de Robótica de la Universidad Carnegie-Mellon (CMU), este no es el primer robot que utiliza algún tipo de pegamento para lograr trepar muros, pero posiblemente sea el primero en hacerlo bien. El pegamento utilizado es la versión sintética del empleado por los geckos, un reptil parecido a las iguanas.
Robots de este tipo se podrían utilizar, por ejemplo, para examinar el casco de una nave espacial y determinar si hay daños. Además de sus pies pegajosos, el robot emplea dos ruedas con forma de triángulo y una cola para permitirle moverse con más agilidad que otros robots de su clase, dice Sitti. No solo puede dar vuelta en espacios muy pequeños, sino que puede pasar del piso a la pared y de la pared al techo con gran facilidad. Es muy compacto y tiene gran maniobrabilidad.
El secreto de las patas del gecko
Los geckos pueden pegarse a las superficies gracias a unas estructuras muy finas que poseen en sus pies. Estas fibras angulosas derivan en fibras cada vez más finas, dando al pie del gecko un aspecto extraño, pero proporcionan una gran superficie de contacto.
El grupo de Sitti ha intentado mejorar el diseño del gecko. Usando técnicas de microfabricación, crearon fibras de apenas cuatro micrómetros de diámetro que son 100 veces más pequeñas que las usadas en cualquier otro robot. Esta diferencia en el tamaño es la que hace la diferencia: al reducir las fibras, aumenta su contacto superficial y, por lo tanto, mejora su adherencia.
El desafío del polvo
Uno de los desafíos por resolver se relaciona con el polvo que normalmente se deposita sobre las paredes y que inevitablemente va a parar a las patas del robot. Nadie ha logrado explicar todavía cómo hacen los geckos para caminar sobre el polvo y luego, con las patas sucias, ser capaces de trepar una pared. Esta capacidad autolimpiadora de los geckos necesita investigarse a fondo. Este es un mundo sucio, y los robots no pueden detenerse cada pocos metros para lavarse los pies.
Más información Más información