Sony anunció que no planea dejar que las consolas lleguen a Europa antes de su lanzamiento, previsto para marzo de 2007, y que utilizará todas las armas legales para impedirlo.
El fallo contra Lik-Sang
La semana pasada, un juez británico dictó la sentencia en la que instaba a la firma taiwanesa Lik-Sang a evitar la venta de las mini consolas PSP en el continente.
Un vocero de Sony Computer Entertainment Europe afirmó que “la ley es clara, y por ello importar PSP, PS2 o PS3 a Europa sin el consentimiento de la empresa es ilegal. Por ello utilizaremos todas las armas de las que podamos disponer para evitar eso”.
Críticas y argumentos de Sony
Por supuesto, las críticas no tardaron en llegar, sobre todo de aquellos que quisieran poder tener entre sus manos una PS3 antes de marzo. En Sony piensan que al prohibir el ingreso temprano de las consolas están protegiendo a los consumidores, ya que los modelos que se lancen en Japón o EE. UU. no podrán reproducir los DVDs Blu-Ray de la zona europea, ni los viejos juegos desarrollados en Europa para las PS1 y PS2.
Esa falta de componentes compatibles es, justamente, uno de los argumentos que Sony esgrime para retrasar el lanzamiento de la consola en Europa hasta marzo de 2007.
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