El escultor británico Richard Wilson, uno de los más conocidos y respetados de su país, tuvo la extravagante idea de abrir un hueco en la pared exterior de un edificio. El resultado es una obra de arte conceptual: la pared ahora gira y ofrece a los transeúntes una vista del interior.

Pero no se trata de un hueco cualquiera: al girar, el hueco mueve consigo todo lo que en él se encuentra, ya sean ventanas o material de concreto. La obra se encuentra en Liverpool, se denomina Turning The Place Over y fue construida en el edificio Wine Lodge. Con ella, Wilson quiso lograr una suerte de voyeurismo encubierto: los transeúntes pueden espiar hacia el interior del edificio mientras pasan cerca de él.

Como el edificio está cerca de la estación de Moorfields, una de las más concurridas, es un hecho que Turning The Place Over será visto por mucha gente. Desarrollar el concepto, o mejor dicho materializarlo, tuvo el nada insignificante precio de 680.000 euros y, tras 8 meses de trabajo, la obra está lista para comenzar a girar a partir del 20 de junio.

Con 8 metros de diámetro, Turning The Place Over girará hasta mediados de 2008 y es considerada por artistas británicos como la obra de arte público más atrevida de la historia inglesa.

Turning The Place Over: el edificio con la pared que rota
Turning The Place Over, la obra de Richard Wilson
Turning The Place Over: el edificio con la pared que rota
Turning The Place Over: el edificio con la pared que rota

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