¡Ya no saben qué inventar! Como si el suplicio de escuchar cada mañana el espantoso sonido de un despertador fuera poco, los muchachos de Banpresto han puesto a la venta este cacharro.
Nada de apagarlo: hay que desactivarlo
La diferencia con un despertador convencional no termina en el gran colorido del DangerBomb: en lugar de “apagarlo”, debes “desactivarlo”. Sí, tal como lees: cuando suena por las mañanas, te da un tiempo para conectar los cables de colores en el orden preciso. Si no lo haces, el simulacro de una explosión se encargará de eyectarte de la cama.
¿Qué es facilísimo? Sí, claro. Intenta hacerlo un lunes por la mañana, habiendo dormido solo un par de horas y con toda la resaca de lo que tomaste el domingo por la noche, y me cuentas.
15 euros para los masoquistas
Si perteneces al gremio de los masoquistas, por solo unos 15 euros te lo puedes llevar a casa y disfrutarlo.
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