Ese podría pronto ser otro de los usos que se dé a un móvil, si prospera un proyecto del Departamento de Estado de EEUU. Parece que el gobierno norteamericano sigue con su paranoia de seguridad bien instalada, y ahora ha estado trabajando en un proyecto que, de prosperar, sin dudas romperá un récord en cuanto a la invasión de la privacidad de los usuarios.
La idea del Departamento de Estado
La idea del Departamento de Estado sería la de instalar dispositivos pequeños, embebidos en los celulares, con capacidad de detectar cualquier actividad radioactiva, o de agentes químicos como el Anthrax, en las cercanías. De resultar positiva cualquier acción sospechosa, el móvil avisaría vía GPS al Departamento.
Para Rolf Dietrich, director de la Agencia de Proyectos Avanzados del Departamento de Seguridad, "si el proyecto prospera producirá un cambio radical en las formas de detección de radiación, y también inclinará la balanza en la guerra contra el terrorismo". Es que desde el ataque del 9/11 el gobierno norteamericano ha invertido miles de millones de dólares en instalar detectores en aeropuertos, estaciones de metro y lugares públicos, pero instalándolos en los móviles se aseguran una respuesta inmediata, a la vez que podrán monitorear lugares aleatorios, en momentos aleatorios también.
Los obstáculos del proyecto
Pero para prosperar deberá vencer a las asociaciones de defensa del consumidor, que seguramente no estarán conformes con este tipo de monitoreo constante. Algo que el Departamento planea hacer para lograr la colaboración "voluntaria" de la población será apoyar con deducciones en impuestos a aquellos que participen. Más información