La investigación, desarrollada en la Universidad de Purdue, ha sido financiada por Intel y promete mejoras nunca vistas en la refrigeración de chips.
Una mejora de refrigeración de hasta el 250%
Según explica Suresh Garimelia, profesor de Ingeniería Mecánica en la Universidad, con esta tecnología de viento iónico se podrán lograr mejoras en la refrigeración de hasta un 250%.
Los resultados de la investigación estarán publicados en la edición de septiembre del Journal of Applied Physics; el documento ha sido escrito por Garimelia, el estudiante David Go, el profesor Timothy Fisher y el ingeniero Rajiv Mongia, investigador de Intel, que ha financiado el proyecto.
Rajiv Mongia asegura que esta tecnología es muy innovadora y que están muy entusiasmados con ella, ya que permitirá mejorar sustancialmente el desempeño y el diseño de portátiles y dispositivos. En la electrónica, potencia es igual a calor, por ello era tan necesario encontrar un método de refrigeración tan eficiente como este.
Cómo funciona el viento iónico
El viento iónico funciona de la siguiente manera: se colocan cátodos (electrodos con carga negativa) dentro del chip, los cuales generan iones (átomos con carga eléctrica). Al colocar un ánodo (electrodo con carga positiva) unos 10 milímetros por encima de los cátodos y pasar corriente a través del chip, los cátodos descargan los electrones y los "envían" hacia el ánodo. Este movimiento hace que los electrones "choquen" con las moléculas de aire, lo cual genera iones con carga positiva, que vuelven a ser atraídos hacia los cátodos. Así se genera el viento iónico.
En las tecnologías convencionales de refrigeración el principal problema es que el aire fresco fluye pero el aire más caliente queda cerca de las paredes del chip, lo cual genera el calor que sentimos al tocar cualquiera de estos diminutos circuitos.
Al eliminar tanto calor, el viento iónico permitirá fabricar portátiles y PDA mucho más pequeños que los actuales, que además podrán funcionar a voltajes mucho menores. Si esta tecnología se lleva también a otros electrodomésticos y dispositivos, la energía ahorrada en las ciudades será mucha y contribuirá a reducir el calentamiento global.
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